Acto de descubrimiento de una placa con motivo del premio European Heritage Awards / Europa Nostra a la rehabilitación del conjunto de la Torre de les Aigües del Besòs.
Al acto que ha tenido lugar el 22 de octubre, han asistido Jaume Collboni, Teniente de Alcaldía de Economía, Trabajo, Competitividad y Hacienda del Ajuntament de Barcelona, y David Escudé, concejal del Distrito de Sant Martí, ha descubierto una placa en la fachada del edificio en reconocimiento del premio European Heritage Awards Europa Nostra por la conservación ejemplar del patrimonio industrial respetando plenamente su tejido original.
El proyecto de recuperación ha sido desarrollado por los arquitectos Antoni Vilanova y Eduard Simó, el arquitecto técnico Joan Olona y la geógrafa e historiadora Mercè Tatjer, en colaboración con el Arxiu Historic del Poblenou (AHPN), Archivio Storico delle Arti Contemporanee (ASAC) ) – Biennale Venezia, Museu d’Història de Barcelona (MUHBA), Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA), Fundació AGBAR, Fundació Ramon Calsina, y un colectivo de trabajadores de MACOSA – Alstom. El proyecto estuvo financiado por el Ayuntamiento de Barcelona y AGBAR.
eurocatalana participó en el proyecto ejecutando las obras de adecuación interior, instalaciones y equipamientos para la implantación actual en el edificio del Arxiu Historic del Poblenou.
La Torre de las Aguas del Besòs o Torre de aguas de MACOSA, es una edificación del distrito de Sant Martí de Barcelona. Fue construida en 1882 bajo la dirección del arquitecto municipal de Sant Martí de Provençals, Pere Falqués i Urpí. Su función era garantizar el suministro de agua a la ciudad de Barcelona. Posteriormente fue utilizada en el abastecimiento de la zona que era muy industrializada. Actualmente tiene funciones esculturales. La Torre forma parte del skyline de Poblenou, testimonio de su pasado industrial. Es un edificio protegido como Bien Cultural de Interés Local.
El proyecto original del arquitecto Pere Falqués (entonces arquitecto municipal de Sant Martí de Provençals), preveía una torre con una altura de 80 metros y dos depósitos, uno a 40 metros y el otro a 80 metros. El agua, impulsada por las bombas instaladas en la Casa de las Válvulas, penetraba a través de una corta galería y remontaba por el ojo central de la torre hasta llegar a lo alto del depósito, donde se vertía al interior del depósito. Finalmente, el miércoles 21 de junio de 1882 llegó el gran día de la inauguración. La Torre de las Aguas no estaba terminada aún, y tenía 51 metros de elevación -así nos ha llegado a nuestros días- establecidos hasta el primer depósito de 600 m3.
En 1895, la Sociedad General de Aguas de Barcelona (SGAB) la adquirió con la idea de darle un uso industrial, si bien la mayor parte de las fábricas del entorno ya abastecían de sus propios pozos. Finalmente, en 1922 la familia Girona compró la torre y los terrenos de los alrededores para integrarlos en su fundición, fabricante de estructuras de metal y maquinaria ferroviaria (más adelante rebautizada como Material para Ferrocarriles y Construcciones SA, Macosa). Durante setenta años la Torre de las Aguas proveyó de agua el sistema de refrigeración de los dos trenes de laminación con el paréntesis de la guerra, cuando la empresa metalúrgica fue colectivizada y reconvertida en fábrica de armamento, y la torre fue un improvisado almacén de armas coronado por una batería antiaérea.
fuente Viquipèdia
